Se desprendió mi sangre para formar tu
cuerpo.
Se repartió mi alma para formar tu alma.
Y fueron nueve lunas y fue toda una
angustia
de días sin reposo y noches desveladas.
Y fue en la hora de verte que te perdí
sin verte.
¿De qué color tus ojos, tu cabello, tu
sombra?
Mi corazón que es cuna que en secreto te
guarda,
porque sabe que fuiste y te llevó en la
vida,
te seguirá meciendo hasta el fin de mis
horas.
Concha Méndez (1898 – 1986)
Poeta española
https://www.poemas-del-alma.com/concha-mendez.htm
📷 de Internet
(ante cualquier advertencia
será retirada de inmediato)


Una madre siempre será una madre. Genial.
ResponderBorrarAbrazo.
Gracias por comentar José Antonio, así es, tal cual lo expresas. Un abrazo para ti.
BorrarBom dia:- Brilhante poema. Elogio e aplaudo tão divina inspiração poética.
ResponderBorrar.
Saudações poéticas
.
“” Feliz momento ““
.
Hola Rykardo, gracias por tu visita, así es, un buen poema, brilla sin tiempo final. Abrazo grande.
Borrar