Un poema que encontré por casualidad
-o causalidad- Muchas gracias al autor.
Ese día le besé
la frente por última vez
mientras se
encontraba acostada en mi pecho,
fue con amor, un
beso de adiós disfrazado
como si no
supiera lo que días antes había hecho.
Rodó una lágrima
por mi rostro un tanto insípido,
sabía que era la
última vez que la tendría entre mis brazos,
en unos minutos
recordé desde nuestro primer beso
hasta el día en
que todo se hundió en el fracaso.
Ella despertó,
me sonrió y me preparó una taza de café
mientras yo
sonreía también, pero con un nudo en la garganta,
no sabía cómo
decirle algo lindo o anunciarle mi adiós
pues aún no
salía de su vida y ya me empezaba a hacer falta.
A. Tapia
Origen desconocido
📷 de Internet
(ante cualquier
advertencia
será retirada de
inmediato)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario