jueves, 28 de mayo de 2026

Flor de un día - Antonio Plaza Llamas

 

Yo di un eterno adiós a los placeres

cuando la pena doblegó mi frente,

y me soñé mujer, indiferente

al estúpido amor de las mujeres.

 

En mi orgullo insensato yo creía

que estaba el mundo para mí desierto,

y que en lugar de corazón tenía

una insensible lápida de muerto.

 

Mas despertaste tú mis ilusiones

con embusteras frases de cariño,

y dejaron su tumba las pasiones,

y te entregué mi corazón de niño.

 

No extraño que quisieras provocarme,

ni extraño que lograras encenderme;

porque fuiste capaz de sospecharme,

pero no eres capaz de comprenderme.

 

¿Me encendiste en amor con tus encantos,

porque nací con alma de coplero,

y buscaste el incienso de mis cantos?...

¿me crees, por ventura, pebetero?

 

No esperes ya que tu piedad implore,

volviendo con mi amor a importunarte;

aunque rendido el corazón te adore,

el orgullo me ordena abandonarte.

 

Yo seguiré con mi penar impío,

mientras que gozas envidiable calma;

tú me dejas la duda y el vacío,

y yo, en cambio, mujer, te dejo el alma.

 

Porque eterno será mi amor profundo,

que en ti pienso constante y desgraciado,

como piensa en la vida el moribundo,

como piensa en la gloria el condenado.



Antonio Plaza Llamas (1833-1882)

Militar, periodista y poeta mexicano

https://www.poesi.as/Antonio_Plaza_Llamas.htm

📷 de Internet

(ante cualquier advertencia

será retirada de inmediato)

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario